Al sostener las posturas y llegar tan profundamente calma el sistema nervioso central, estimula el flujo de la energía vital (Prana en India, Chi en china, o Ki en Japón) y te enseña a relajarte a nivel profundo.
Dado que el tejido yin comprende nuestras articulaciones y el tejido conectivo, El Yin Yoga mejora y beneficia a las articulaciones y a la fascia mantiene el cuerpo flexible, fluido y con la capacidad de moverse a través de un rango amplio de movimientos.
A pesar de que la práctica de Yin Yoga es pasiva, no significa que no sea intensa. ¡Por el contrario, puede ser muy intensa! Al profundizar en los tejidos del cuerpo se pueden llegar a tener sensaciones intensas, además al mantener las posturas por largos períodos de tiempo podemos liberar todo tipo de pensamientos y sentimientos. Otro de los beneficios de la práctica de Yin Yoga es aprender a experimentar sensaciones intensas y a disfrutar de todo lo que ofrece la vida.
Namasté
